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Mi cuerpo, mi armario – por Marina Ferreyra Polit – UNLA – Blog
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Mi cuerpo, mi armario – por Marina Ferreyra Polit

Nexum 106

Sección: Tabúes Femeninos

 

No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente

Virgina Woolf

 

-¿Vas a salir así?

Es una pregunta que todavía escucho en mi cabeza y siempre me pone a reflexionar. Mi novio me decía esto, mi mamá me decía esto, hasta mi abuela y mis tías lo llegaron a hacer. No preguntaban por querer causar en mí algún trauma o por hacerme sentir mal. En su pensar quizá sólo querían “cuidarme”.

 

El acoso sexual callejero es una de las formas de violencia más extendidas en México que afecta en su mayoría a las mujeres. Estoy casi segura de que una mujer en México experimenta algún tipo de acoso sexual por lo menos una o más de una vez en su vida. Esto incluye desde el acoso sexual callejero (un chiflido, un “adiós, chula”, algún piropo o una simple mirada que te hace sentir demasiada repulsión, enojo y más que nada una frustración enorme porque tú solo tienes que aguantarte y seguir caminando como si nada) hasta otro tipo de violencia o abuso sexual que lamentablemente como mujeres estamos más expuestas a vivir en un país todavía muy machista. Ojo: no digo que los hombres no estén expuestos, pero en cifras y estadísticas son las de las mujeres las que resaltan mucho más.

 

Éstas son algunas cifras sobre el acoso sexual a mujeres en la capital del país: 65% de las usuarias del transporte público en la Ciudad de México son víctimas de violencia de género, 40% de las mujeres ha cambiado su vestimenta para evitarse problemas y a 25% de las mujeres se les ha tomado fotos o videos sin permiso. Esto me lleva al siguiente pensamiento: ¿tengo que cambiar mi forma de vestir porque los hombres no pueden respetar a una mujer con una falda o escote? ¿Tengo que cambiar mi forma de vestir para que no me toquen, para que no me violen? Es una realidad que vivimos día a día.

 

Me da miedo salir a caminar a la calle en vestido, me da miedo ponerme un escote “llamativo”. Es increíble que lo que escoja ponerme el día de hoy pueda poner mi vida en peligro. No me pongo ese vestido porque me van a llamar “puta”, no uso escote porque los hombres no me mirarán a los ojos, o porque los distraigo, o porque la señora mayor se ofende al ver mi cuerpo.

 

“Si te vistes así, nadie te va a tomar en serio”, “¿Ya viste lo que trae puesto? Se ve bien zorra”, “Se te ven los pezones, qué asco”, “Trae faldita, le puedo meter la mano”… Todo esto suena sumamente grotesco, ¿no? Pues éstas sólo son algunas de las miles de frases y pensamientos que pasan en la mente de las personas al ver a una mujer vestida según lo que conocemos como “provocativamente”. Esto no es un pensamiento únicamente masculino, también las mujeres lo fomentamos en gran medida. El problema está en que nos han enseñado a pensar de esa manera. La gran mayoría de personas juzgan pero no quieren ser juzgadas, se quejan pero no hacen nada.

 

Cambiar nuestra forma de vestir no es la solución; aguantarnos tampoco. Seguiremos luchando para que el acoso sexual callejero sea tomado en serio y no como un chiste (espero que algún día se apruebe una ley contra el mismo). Mientras tanto, el cambio que podemos hacer es como sociedad, empezando por nosotras mismas y con la gente que nos rodea: respetarnos entre nosotras es el primer paso. A las familias de hoy, denles a sus hijos e hijas una buena educación, en la que les enseñen lo que es la equidad de género, el respeto a todo ser humano; eliminemos el machismo y las miles de señales de micro machismo que inconscientemente todavía tenemos en las cosas más simples. Si tú observas a alguien siendo víctima de acoso sexual callejero o de algún tipo de violencia sexual no cierres los ojos, porque como dice el dicho: “Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. Señora, por favor, no le diga a su hija que su cuerpo es algo sucio, que debe esconder sus pechos, sus piernas, no le diga que sentirse a gusto con él está mal, que sentirse atractiva está mal, que no debe llamar la atención, que no debe provocar a los hombres; no le ponga estereotipos de la “mujer perfecta” o, más bien, la idea que tiene usted de una “mujer correcta y perfecta”.

 

Fuentes:

Algunas cifras sobre el acoso sexual a mujeres en la CDMX

http://www.yoinfluyo.com/especiales/15898-acoso-sexual-callejero-no-es-considerado-delito-en-mexico

  • Mariana Ferreyra Polit es alumna de BUNLA

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Fernando Chávez López