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La Catrina tuvo una cita en la UNLA

Un baile con la muerte

Isaac Loreto

Alumno de Ciencias de la Comunicación

Los mexicanos somos únicos en el mundo. Nos reímos de la muerte, nos mofamos de la tragedia y celebramos a la calavera. Fue por ello que el sábado 29 de Octubre, la Catrina se puso sus mejores galas y acudió a la Universidad Latina de América. Allí la esperaba una bienvenida cálida llena de música y colores.

En medio de risas y leyendas, acompañado por los mariposeros de Pátzcuaro y la deliciosa cocina tradicional, se vivió un ambiente mágico de celebración. La noche empezó con presentaciones de danza contemporánea, que hicieron gala de su destreza y maestría en la expresión corporal. El conjunto JADHEX fue lo siguiente, transportando a los espectadores con su proyecto de experimentación sonora y corporal, buscando el rescate de las culturas indígenas de nuestro país. Honor a quién honor merece y luego de un intenso debate entre los jueces, se dio a conocer a los ganadores del concurso de calaveritas y catrinas.

En el lago, los mariposeros deleitaron a los espectadores con la excelsa ejecución de su espectáculo tradicional, legado de cientos de años de pesca en el lago de Pátzcuaro. Un poco más adelante y luego de algunos retrasos, finalmente se encendió la parte final del recorrido, un espectáculo de leyendas en vivo. En medio de risas, lágrimas y sustos, chicos y grandes disfrutaron las representaciones por parte de la compañía teatral de casa, Sueños Líquidos. Luego de los aplausos, los actores terminaron cansados, pero felices y satisfechos de haber logrado contar las historias que querían.

Casi a punto de cerrar, fuegos artificiales iluminaron el cielo nocturno. Los globos de cantoya fueron los siguientes, que lentamente recorrieron la noche con su cálida luz de esperanza y celebración. Ésto es sólo una parte de todo lo que se vivió durante la vigilia del sábado. Una noche que seguramente perdurará en los recuerdos durante los años por venir. Seguramente la Catrina se fue satisfecha y agasajada, ansiosa por regresar el año próximo.

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Fernando Chávez López